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  • Alta-Voz Social y Cultural

Radialistas comunitarios violentados

Karen Lima.


Tuve la oportunidad de participar en Radial el proyecto de Alta-Voz para difundir a las radios comunitarias de México. Pasé muchas horas escuchando diversos conductores, programas, canciones que no conocía, anuncios comunitarios y complacencias. Mientras escuchaba el contenido de estas maravillosas radios independientes, sentía que estaba conectándome con esas personas, en esos pueblos y comunidades a lo largo y ancho del país. Me quedé sorprendida porque el deseo que estos radialistas tienen por compartir su cultura y sus conocimientos se refleja en sus esfuerzos por sacar adelante a sus estaciones. Las estaciones comunitarias no suelen tener fines lucrativos, sino que lo que buscan es comunicarse libremente y crear espacios para que sus comunidades compartan sus inquietudes, sin intermediación.


La libertad de expresión en un gobierno democrático es muy importante porque nos permite tener acceso a información para desarrollar el pensamiento crítico y analizar las dinámicas sociales y la violencia a nuestro alrededor. Por otro lado, la falta de libertad de expresión afecta el desempeño de las instituciones del Estado para atender las necesidades de prevención, protección y acceso a justicia de las personas.


No obstante, debido a sus implicaciones políticas, ejercer la libertad de expresión en México es “una actividad de alto riesgo”. Comunicadores, periodistas y personas defensoras de derechos humanos con frecuencia tienen que enfrentar condiciones de inseguridad pública, laboral y social para ejercer este derecho. Por esta razón, las radios comunitarias de México, al no pertenecer al sistema de telecomunicaciones estatal, ni a empresas privadas, se encuentran en constante riesgo, por lo que sus proyectos son un acto de resistencia.


Las radios comunitarias pueden llegar a hablar de temas que los medios masivos de comunicación callan, lo cual ha llegado a ocasionar que los radialistas se vean violentados en un intento de otros grupos de aminorar el impacto social de su trabajo. Esto sucede sobre todo entre los radialistas que hacen activismo político o críticas a los gobiernos y a las instituciones.

Durante la investigación que estuve realizando, hubo tres estaciones en particular, cuyos miembros han sido violentados y estos actos de violencia se han dado a conocer de manera pública en los medios. Sin embargo, no dudo que las demás radios comunitarias también pueden haber estado en situaciones similares pero que no hayan hablado al respecto.


Desaparición forzada del director de Radio Ocumicho

En primer lugar, al investigar sobre la radio Ocumicho, una radio comunitaria de Charapan, Michoacán, me encontré con que el periodista Esteban Cruz Rosas, director y locutor de esta estación y coordinador del Consejo del Gobierno Comunal, desapareció a manos de un comando armado el 28 de abril de 2022. Mediante un comunicado, el Consejo Supremo Indígena de Michoacán presentó una denuncia ante la Fiscalía General de Michoacán y en forma de protesta, un grupo de purépechas bloqueó cuatro carreteras Uruapan-Pátzcuaro; Cherán-Zamora; Paracho-Uruapan, y Tangancícuaro-Patamban para exigir la aparición de su líder comunitario.


Después de que la Fiscalía General de Michoacán , la Secretaría Pública de Michoacán y la Secretaría de Defensa Nacional hicieran una búsqueda, se anunció, a través de la cuenta de Twitter de la fiscalía, que el periodista había sido liberado sin dar mayores detalles. Se cree que la desaparición se relaciona con las disputas violentas que aquejan a Tangancícuaro, una región fronteriza de Michoacán donde opera el Cártel Jalisco Nueva Generación y Cárteles Unidos.


Amenazas de desalojo a Radio Zapote

En segundo lugar, al investigar sobre Radio Zapote y su historia me encontré con que esta estación ha recibido amenazas de desalojo en varias ocasiones. La más reciente fue en agosto de 2022, cuando hubo un intento de desalojo de la estación del edificio de su sede en la ENAH, (Escuela Nacional de Antropología e Historia) por orden del Dr. Hilario Topete, director de la ENAH, sin previa consulta con el Consejo Técnico, y sin diálogo previo con el colectivo de la radio.


Este intento de desalojo fue encabezado por el encargado de despacho de la subdirección administrativa de la ENAH C.P. Obed Mateo Reyes Jerónimo, quien llegó acompañado de policía auxiliar de la Secretaría de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México y un cerrajero , bajo la justificación de que esas instalaciones no se habían ocupado durante la pandemia y que la escuela necesitaba un espacio de bodega. No obstante, la razón porque esas instalaciones no se habían usado durante la pandemia era porque la misma escuela había cerrado para pasar a una modalidad en línea, pero ni siquiera les estaban permitiendo a los miembros de Radio Zapote acceder a su equipo.


En respuesta, los miembros del colectivo impidieron el desalojo pacíficamente. Hicieron una transmisión en vivo de lo ocurrido y convocaron a un mitin en defensa de Radio Zapote el 26 de agosto de 2022. Hoy en día siguen resistiendo.



Asesinato del director de Radio Kashana

Por último, el cuerpo del periodista y director de Radio Kashana en Mulegé, Baja California, Rafael Murúa Manriquez, fue hallado sin vida el 22 de enero 2019. Su desaparición había sido reportada días antes y fue la Procuraduría General de Justicia de baja California, quien identificó el cuerpo que se encontraba en una carretera de Santa Rosalía- San Ignacio. Rafael Murúa manríquez tenía 34 años de edad.


Desde 2017 el periodista denunció que sufría amenazas y agresiones debido a su trabajo periodístico y a sus críticas al gobierno del alcalde de Mulegé, por entonces, Felipe Prado Batista. También recibió mensajes intimidantes de una persona vinculada al crimen organizado. En respuesta, el periodista llegó a autocensurarse y a esconderse por periodos y buscó la ayuda del Mecanismo de Protección para Defensores de Derechos Humanos y Periodistas, sin embargo, esto no evitó que siguiera recibiendo agresiones.


Al encontrar el cuerpo, las autoridades informaron que tenía en su posesión tres paquetes de lo que parecía marihuana, después dijeron que tenía varias perforaciones en el tórax y luego que tenía un disparo en la cabeza. Sin embargo la falta de consistencia en los reportes y la criminalización de la víctima, invisibilizando las amenazas que recibía por parte del gobierno, son una falta de respeto hacia los familiares del periodista.


En respuesta, la AMARC (Asociación Mundial de Radios Comunitarias) México escribió una carta a las autoridades de México, exigiendo protección a los periodistas y un reparo a los daños y violaciones a sus derechos humanos.


Un precio demasiado alto para la comunicación libre

Al leer estas historias, me dan escalofríos y siento mucha rabia, porque conozco el trabajo de estas personas. Sé lo que sacrifican con tal de poder comunicar sus ideas fuera de los medios tradicionales, donde su voz no es bienvenida. Estas son violaciones del derecho de libertad de expresión y comunicación. Me parece triste que los espacios de comunicación independientes, sin fines de lucro, que celebran la libertad, los derechos humanos y la diversidad cultural, sean los que más violencia reciben.


En este video de A+J, se entrevistan a las familias de las víctimas de algunos radialistas comunitarios en nuestro país, quienes dan cuenta de las implicaciones y riesgos que día a día enfrentan quienes forman parte de las radios comunitarias. Este video me hizo pensar en el daño que significa agredir a un comunicador: no sólo se está violentando a una persona, sino a su círculo y a todos aquellos que se veían beneficiados por su contenido.


Probablemente la violencia a los periodistas y a los comunicadores seguirá existiendo, pues es una consecuencia de la resistencia a la violencia sistemática que enfrentan las comunidades. No obstante, espero que las autoridades gubernamentales pongan en acción medidas de protección para quienes se dedican a informarnos y a educarnos, a quienes les debemos tanto, porque no debería ser normal que en México se pague con la vida para la libre expresión.


Radial. Un proyecto de difusión de radios comunitarias en México.

Por estas razones, te invito a que apoyes y escuches a más estaciones de radio comunitarias. Si todavía no conoces Radial, una selección de más de cuarenta radios comunitarias mexicanas, te recomiendo que revises este proyecto de Alta-Voz. Las publicaciones de difusión las puedes encontrar en la cuenta de Instagram @altavoz_sc y de manera más amplia en la cuenta de Twitter @altavoz_sc.


Creo que mi parte favorita de formar parte de este proyecto fue la forma en la que me sentí conectada con radialistas tan apasionados, su lucha me inspira en mis propias batallas. Cuando en conversaciones se llega a hablar de ciertos pueblos de México, suelo recordar las personas en cabina de sus estaciones comunitarias con sus deseos de compartir su cultura y su forma de pensar. Creo que escuchar a las radios comunitarias y apoyarlas es una forma de apoyar la democracia, la libertad de expresión y la cultura de México.



Fuentes

CASEDE “Fortalecimiento de la Libertad de Expresión en México” https://www.casede.org/index.php/nuestro-trabajo/proyectos-en-marcha/fortalecimiento-de-la-libertad-de-expresion-en-mexico

Infobae, “Autoridades de Michoacán liberan al periodista Esteban Cruz Rosas” https://www.infobae.com/america/mexico/2022/04/30/autoridades-de-michoacan-liberaron-al-periodista-esteban-cruz-rosas/

Amarc Europe “El secuestro y asesinato de Rafael Murúa” https://amarceurope.eu/the-kidnapping-and-murder-of-rafael-murua/?lang=es


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